Un nuevo fin de semana y una nueva aventura, nos vamos a las Lagunas de Villafranca pero en esta ocasión no por previsión de viento, si no por previsión de buen tiempo.
Como suele ser habitual en nuestras escapadas cercanas salimos el viernes tras las clases de padel de las niñas, con una novedad, MJ tiene cena el viernes y prefiere que la dejemos sola, así que dado que sus deseos son órdenes para mí, obedezco sin dilación.
La temperatura ya es asfixiante, por lo que recojo a las niñas a la puerta del polideportivo y las espero con toda la AC abierta, lo cual agradecen enormemente. Otra buena costumbre en esta época y que se agradece es encender la nevera por la mañana de camino al colegio, lo cual se agradece por la tarde cuando introduzco los víveres para el fin de semana.
Llegamos temprano a Villafranca y todavía se respira el ambiente playero; chiringuitos en la arena, parejas caminando a por la orilla agarrados de la mano, grupos de jóvenes jugando al balón,... justamente lo que andaba buscando. Aparcamos la AC en la orilla Oeste, que es donde mas resguardados estamos y hay una zona más amplia, damos un paseo, jugamos en los columpios, catamos la temperatura del agua y regresamos al hogar para la cena.
Nos vamos a la cama tras una sesión de cine. La noche es calurosa pero no en exceso, he dejado abierta la ventana superior y al amanecer la tengo que cerrar ya que empieza a refrescar más de la cuenta. No tardamos en levantarnos ya que el sol saliendo por el este empieza temprano a calentar la AC. Tras el desayuno, nos ponemos los bañadores, nos untamos bien de crema solar y nos vamos a la playa, cogemos sitio debajo de un buen árbol y sentado en nuestras sillas recuerdo la célebre frase: "pero que bien se vive en España". El agua, aunque al principio se nota fresca, al permanecer en ella te vas acostumbrando y hasta yo que soy muy friolero, acabo metiéndome entero y no noto excesivo frió. El olor del agua no es del todo desagradable, no así el suelo, que con ese lodo negro y sus zonas con algas, se hace un poco insoportable.
Tras los baños, una buena comida y un granizado de postre (la verdad es que no merecen mucho la pena), lo bueno de tener el chiringuito a la puerta de casa, un poco de relax televisivo y vuelta a la playa. Un nuevo baño, en esta ocasión con la orilla que parece Benidor en Agosto y el agua algo más caldeada de toda la solanera del día. Mientras tanto, la AC abierta de par en par, para evitar que se derrita.Unas chuches de merienda junto con unos helados y se hace la hora de partir.
Tras asearnos y adecentarnos ponemos rumbo a Alcázar de San Juan, ya que vamos a volver a cenar en el McDonalds y pasaremos la noche en el área, ya que a la mañana siguiente regresamos a Madrid, ya que tanto Arancha como Laura han hecho sus planes.La cena en el McDonalds exquisita y en esta ocasión la entrada al parking ocurre sin ningún contratiempo, al igual que la salida.
Llegamos al área y aprovechamos para vaciar y llenar los depósitos de agua, como siempre primero pongo a vaciar las aguas grises y mientras voy preparando los trastos para llenar de agua, y cual es mi sorpresa cuando en el borne de llenado hay una pieza que no había visto nunca, parecida a una serie de conos uno sobre otro, los cuales no encajan con ninguna de los adaptadores que llevo yo, aprovechando que hay otra autocaravana y que aunque es tarde tienen las ventanas abiertas y están leyendo tranquilamente, les pregunto si han repostado agua, y si es así con que tipo de adaptador, desgraciadamente no doy con un autocaravanista demasiado simpático y aunque no le da mucha importancia ni me hace mucho caso, al menos me da la solución: ¿por que no utilizas el otro grifo (el del enjuagado del wc)?, y efectivamente, para ese que tiene un grifo fino tengo el adaptador de palomilla que encaja perfectamente, y aunque hay que estar apretando continuamente el pulsador, puedo llenar sin problemas el depósito. Tras esta experiencia, nos vamos a la cama.
La noche como suele ser habitual en Alcázar, algo ruidosa primero, por los jóvenes que se sientan a comentar su vida en el parque hasta altas horas de la noche, y segundo por la proximidad de la carretera y los vehículos circulando a alta velocidad.
Nos levantamos temprano y sin ni siquiera desayunar, vaciamos el wc, y ponemos rumbo a Madrid. A las 09:30 ya estamos en casa, desayunando y preparados cada uno para cumplir con su agenda, después de un fugaz fin de semana de sol y playa.
Resumen:
Fechas: del vie.15.Junio al dom.17.Junio 2012
Zonas visitadas: Lagunas de Villafranca y Alcazar de San Juan
Noches: 2
Pernoctas: Laugnas Villafranca (orilla Oeste, frente al parque) y área Alcázar de San Juan
Km(ida y vuelta): 300 km
viernes, 15 de junio de 2012
viernes, 8 de junio de 2012
Peguerinos - Puertas Abiertas Peñas Blancas 2012
Un año más el campamento Peñas Blancas celebra el día de puertas abiertas, y un año más nos volvemos a apuntar, esta vez la que va como anfitriona del campamento es Arancha, que este verano irá por primera vez y además va sola, ya que Laura se va a estudiar ingles a Irlanda (Cork).
Así que el viernes iniciamos la preparación de lo que nos tenemos que llevar, y en esta ocasión no es excesivo ya que tenemos la comida del sábado subvencionada por el propio campamente. A la salida de la clase de paddel y sin mucha prisa comenzamos nuestra escapada (19:30). No hay mucho tráfico, y mucho menos comparados con el del 2011 donde estuvimos cerca de 1 hora en la M30 para salir a la A6, y a las 21:00 ya estamos en nuestro lugar de pernocta, el propio Peguerinos bajando hacia la zona recreativa, una calle tranquila a la espalda del patio de una gran casa. Un poco de voleibol en la calle para estirar las piernas y regreso a la AC para hacer la cena, tras la cual un poco de relax viendo una película y a la cama, al día siguiente, aunque no hay que madrugar en exceso, tampoco podemos dormirnos en los laureles, ya que el parking se llena pronto y no quiero tener problemas para aparcar.
La noche es tranquila pero más fresca de lo que nos habíamos imaginado, las niñas con pijama de verano pasaron algo de fresco (tampoco nada exagerado), y es que se nos había olvidado que esto es plena montaña y no tiene nada que ver con la temperatura de la capital. Nos despertamos sobre las 09:45 y ya nos toca corres algo más de la cuenta, desayuno rápido y una vez todo recogido tiramos para el campamento de Peñas Blancas, a 8 km de Peguerinos, los 6 primeros por carretera asfaltada y los últimos 2 por un camino de tierra pero facilmente transitable.
Sobre las 11:15 ya estamos en el campamente, y tras un breve recorrido por el campamento nos vamos aputnando a las múltiples actividades que se tienen organizadas hasta la una: recorrido en bicicleta, carrera de chapas, tiro a la botella, puente tibetano, recorrido de neumáticos, salto de altura y un sin fin más de actividades que no nos dió tiempo a catar.
A las 13:00 es la hora de izar la bandera, una charla de la organización y entrega de placas conmemorativas por el 40 aniversario del campamento. En este momento es cuando llegó mi compañera Raquel, con la que había quedado "prontito" para que viniese a conocer el campamento por si se animaba a traer otro año a sus hijas, y que aunque habían salido pronto de Madrid, debido a las curvas y problemas de mareos de una de las pequeñas se les había hecho algo más largo de lo normal.Vino con sus dos hijas y su hermana, la cual también trajo a sus dos hijos, por lo que al final nos juntamos una buena grupeta. Nosotros hizimos de anfitriones enseñandoles todo el campamento y contándoles todas las anecdotas recopiladas en los 3 años que llevamos visitando el complejo. Después de la comida (ensalada veraniega y filete empanado) y una buena siesta, llego la hora del Rock&Roll y tras 2 horas de música en directo y de estar empezando a pasar mucho frío a las 20:00 decidimos que era hora de dejar a los acampados a sus anchas, así que pusimos rumbo a Peguerinos con intención de buscar una zona donde hacer una pequeña cena todos juntos, y de camino al pueblo, vimos una esplanada muy maja con mesas de merendero, así que allí paramos y preparamos una suculenta cena para los 12: Tortillas de patata, filetes rusos, ensalada y empanada, todo ello regado con una cerveza al limón. A las 22:30 ya la luminosidad era muy escasa y era hora de regresar cada mochuelo a su olivo, nosotros regresamos a Peguerimos a pernoctar y Raquel y su hermana se volvieron a Madrid.
La verdad es que aunque pasamos algo de frío, para otro año hay que llevar mejor equipación, estuvimos la mar de agusto y no "tuvimos" niñas en todo el día, ya que los 6 que eran encajaron muy bien, en especial Arancha y Paula, que una vez perdieron la verguenza, ya no se quisieron volver a separar.
Otra película antes de acostarnos para relajarnos después de un día de gran excitación y a la cama, a reponer fuerzas para el día siguiente, que nuestra intención es ir a la Chorrera del Hornillo, un senda por la que pasamos todos los años camino a Peguerinos y que según hemos pregutado es cortita pero bonita.
Esta segunda noche es menos fría que la anterior y ya nos levantamos más tranquilamente sin ninguna prisa, ya que no tenemos ningún tipo de obligación. Terminamos de desayunar, recoger todo y a eso de las 12:00 ponemos rumbo a la Chorrera, estamos allí en poco menos de 30 minutos. La ruta hacia la cascada del Hornillo es un paseo por un entorno con un ecosistema de ribera bastante bien conservado. Dejamos el coche en el parking que hay junto a un puente sobre el río Aceña, desde el que parte una pista forestal cerrada al tráfico por una barrera por la que avanzaremos unos 600 metros para desviarnos de ésta al llegar a un puente que cruza el arroyo. Seguimos por un sendero de pescadores que discurre del cauce, para llegar en unos 300 metros a una cola de caballo de unos 10 metros de altura, envolviéndonos una atmósfera húmeda y reconfortante. El mismo sendero arroyo arriba nos lleva al final del pinar, donde cruzamos el Hornillo por última vez y, aunque debimos trepar hacia la izquierda por un sendero horadado por el paso de motos erosivas, nosotros contimuamos en el margen del río, llegando al poco tiempo al final del camino, por y donde tuvimos que dar media vuelta y volver por el mismo camino por el que habíamos ido. Por el camino y con objeto de animar a las niñas, propongo varias pruebas de habilidad, como cruze de río por piedras, equilibrio por árboles e incluso descenso de cañones, que consiguen llamarles la atención.
Tras la larga caminata, toca reponer fuerzas con una suculenta comida, y tras ello, un rato de relax y recogida para poner rumbo a casa, a las 16:00 estamos saliendo dirección Madrid. Esta vez, a diferencia de otros años, el GPS me manda por la M600 (Majadahonda Sur y Alcorcon) en lugar de la M505, pero descubrimos que es mejor, ya que tenemos salida a la M40, con mejor entrada al barrio.
A las 18:00 ya estamos en casa, contentos y felices tras finalizar nuestra nueva aventura.
Resumen:
Fechas: del vie. 8.Junio al dom. 10.Junio 2012
Zonas visitadas: Peguerinos y Senda Chorrera del Horrillo (Santa María de la Alameda)
Noches: 2
Pernoctas: Peguerinos (c/ de la Pozuela) x 2 (bajando hacia zona recreativa a la derecha)
Km(ida y vuelta): 250 km
viernes, 1 de junio de 2012
Senda Viva - Aventura en pleno desierto
En nuestra excursión con el Termolúdico de Cascante en Semana Santa surgió la idea de una nueva aventura a realizar, el conocer el parque de la naturaleza de Senda Viva, en Arguedas, a poco más de 30 minutos de Cascante.
Y dicho y hecho, el viernes 1 de Junio ponemos rumbo a Cascante tras las clases de paddle, con una incorporación de última hora, MJ no tenía pensado el venir, pero que finalmente se lo piensa mejor y en cosa de 15 minutos tiene sus trastos listos para apuntarse a la escapada.
No iniciamos el viaje con muchas esperanzas, de que finalmente podamos visitar el parque, ya que la climatología no parece que vaya a acompañar, en el camino múltiples truenos y relampagos nos acompañan. La ruta que seguimos para llegar a Cascante es la misma que nos enseño el simpático camionero local en la visita a las excavaciones romanas, es decir, vía Medinaceli-Almazan-Gómara-Olvega-Agreda-Tarazona, aunque en esta última indicación el GPS nos jugó una de las suyas y nos envió por Fitero (N113), teniendo que llegar a Cascante vía una carretera local (NA6900), en lugar de ir siempre por Nacionales(N122 & N121c). Finalmente a eso de las 23:00 ya estamos en el área de autocaravanas, y tan solo 3 ó 4 "hermanas" nos hacen compñía. Las niñas salen a estirar las piernas mientras yo me encargo de preparar la cena, cae un pequeño chaparrón, pero que no llega ni si quiera a refrescar el ambiente.
La noche es tranquila pero muy calurosa, hemos dejado la AC completamente abierta en todas sus ventanas y aun así el bochorno es importante. Me levanto temprano y ponemos rumbo a Senda Viva, a las 09:00 ya estamos allí, el parking es grande y está practicamente vacío, a excepción de 4 AC que parece han pasado aquí la noche. Mientras estamos desayunando empieza a llegar coches, y mas coches,.. y a una hora de abrir, ya hay bastantes visitantes esperando a que abran. Sobre las 10:00 nos vamos a hacer cola, parece que el parque va a estar a tope, el tiempo aunque un poco nublado, está de bochorno, pero al menos el sol no pica.
El parque lo disfrutamos de lo lindo, cojo reservas para la gran tirolina, que no se si merece mucho la pena ya que te hacen perder mucho el tiempo, excesivos controles de seguridad, creo que después de tantos parques de "árboles" como hemos estado, tampoco es para tanto, incluso te pesan antes de llevarte a la torreta de lanzamiento, y si no pesas 65kg como mínimo, te dejan en tierra. Se nos pasa coger en el Pueblo reservas para la Mansión Encantada nada más entrar, y cuando vuelvo a pasar por el Pueblo para salir a recoger ropa de cambio para Arancha (sobre las 16:00), el aforo ya está completo para todas las sesiones, dejamos esta atracción para otra ocasión. Nos gusta mucho las flotadores neumáticos, aunque Arancha no puede montar, por medir menos de 140, en una próxima visita tendremos que asegurar que también puede montar. Tambíen nos divertimos de lo lindo en las lanchas de choque, y el bobsleigh (trineo) es toda una sensación que repetimos en varias ocasiones, incluso MJ, que en al principio no tenía claro el montar, luego también repitió, eso si, las siguientes veces la relegamos tras nosotros, ya que nos hacía frenar en exceso.Descubrimos a última hora que hay 3 atracciones donde puedes recibir una ficha para jugar en una tómbola: Río de Diamantes, Los Cangrejos y el Juego de Reciclaje, así que al final nos viciamos y jugamos a las 2 primeras en varias ocasiones, ¡todo un reto!.En Formula Viva y el Minirally demostramos nuestra habilidad para conducir, pero en muchos casos depedías del vehículo que te tocasa, que no se quedase parado en medio de la pista, como nos pasó a Laura y a mi.Y las niñas se refrescaron en el Laberinto de Agua, mientras yo me tiraba por la Gran Tirolina, que tiene un aterrizaje un tanto excalofriante, ya que se llega a coger bastante velocidad. El mayor problema es la comida, ya que no dejan entrar alimentos de fuera (en otro tipo de parque directamente no habría aceptado el ir, pero a este le tenía ganas), por lo que tuvimos que hacer cola y comprarnos un menú de allí (pollo con patatas y ensalada) que finalmente no resultó malo del todo.
A las 20:00 cierran el parque, así que sin prisa pero sin pausa y tras un granizado de limón como refrigerio nos vamos a la AC, y de allí ponemos rumbo nuevamente a Cascante, donde tras la cena y un poco de cine familiar nos vamos a la cama. Finalmente el cielo deja caer toda su furia que nos deja la AC limpia como los chorros del oro.
Una nueva noche tranquila y nos levantamos sin prisa, tras desayunar Laura y yo nos vamos a inspeccionar unas pistas deportivas detras del Termolúdico, y son estupendas, nos damos una vuelta a la pista de atletismo y nos hechamos unas canastas en la pista de baloncesto, además de practicar un poco el toque de voley, a las 12:00 estamos ya cansados y pensamos que es hora de hacer algo de turismo, aunque las niñas no opinan lo mismo. Ponemos rumbo a Tudela, a poco más de 15 minutos y buscamos un sitio tranquilo donde aparcar y encontramos un buen parking público en la avenida de Argentina, sobre el número 22, un parking amplio y con sitio de sobra, próximo a la avenida de las Merindades. De allí nos vamos andando hasta el centro urbano, el cual por un despiste nos cuesta bastante encontrar, y descubrimos un bonito casco urbano muy tradicional, con una enorme catedral y unas casonas nobles muy aparentes. Ya era hora de regresar, pero no sin tomarnos un refrigerio,así que de camino al parking paramos en la plaza de los Fueros donde nos tomamos unas claras y descubrimos que, para otra vez, es mejor tomarnoslas en Cascante, ya que Tudela abusa del turismo.
Después de comer, una recogida rápida, limpieza de depósitos y rumbo al hogar, nuevamente vía Olvega, y antes de darnos cuenta estabamos nuevamente en nuestro hogar y con una MJ felíz como una perdíz de habernos acompañado.
Resumen:
Fechas: del vie. 1.Junio al dom. 3.Junio 2012
Zonas visitadas: Senda Viva y Tudela
Noches: 2
Pernoctas: Área Cascante x 2
Km(ida y vuelta): 750 km
Y dicho y hecho, el viernes 1 de Junio ponemos rumbo a Cascante tras las clases de paddle, con una incorporación de última hora, MJ no tenía pensado el venir, pero que finalmente se lo piensa mejor y en cosa de 15 minutos tiene sus trastos listos para apuntarse a la escapada.
No iniciamos el viaje con muchas esperanzas, de que finalmente podamos visitar el parque, ya que la climatología no parece que vaya a acompañar, en el camino múltiples truenos y relampagos nos acompañan. La ruta que seguimos para llegar a Cascante es la misma que nos enseño el simpático camionero local en la visita a las excavaciones romanas, es decir, vía Medinaceli-Almazan-Gómara-Olvega-Agreda-Tarazona, aunque en esta última indicación el GPS nos jugó una de las suyas y nos envió por Fitero (N113), teniendo que llegar a Cascante vía una carretera local (NA6900), en lugar de ir siempre por Nacionales(N122 & N121c). Finalmente a eso de las 23:00 ya estamos en el área de autocaravanas, y tan solo 3 ó 4 "hermanas" nos hacen compñía. Las niñas salen a estirar las piernas mientras yo me encargo de preparar la cena, cae un pequeño chaparrón, pero que no llega ni si quiera a refrescar el ambiente.
La noche es tranquila pero muy calurosa, hemos dejado la AC completamente abierta en todas sus ventanas y aun así el bochorno es importante. Me levanto temprano y ponemos rumbo a Senda Viva, a las 09:00 ya estamos allí, el parking es grande y está practicamente vacío, a excepción de 4 AC que parece han pasado aquí la noche. Mientras estamos desayunando empieza a llegar coches, y mas coches,.. y a una hora de abrir, ya hay bastantes visitantes esperando a que abran. Sobre las 10:00 nos vamos a hacer cola, parece que el parque va a estar a tope, el tiempo aunque un poco nublado, está de bochorno, pero al menos el sol no pica.
El parque lo disfrutamos de lo lindo, cojo reservas para la gran tirolina, que no se si merece mucho la pena ya que te hacen perder mucho el tiempo, excesivos controles de seguridad, creo que después de tantos parques de "árboles" como hemos estado, tampoco es para tanto, incluso te pesan antes de llevarte a la torreta de lanzamiento, y si no pesas 65kg como mínimo, te dejan en tierra. Se nos pasa coger en el Pueblo reservas para la Mansión Encantada nada más entrar, y cuando vuelvo a pasar por el Pueblo para salir a recoger ropa de cambio para Arancha (sobre las 16:00), el aforo ya está completo para todas las sesiones, dejamos esta atracción para otra ocasión. Nos gusta mucho las flotadores neumáticos, aunque Arancha no puede montar, por medir menos de 140, en una próxima visita tendremos que asegurar que también puede montar. Tambíen nos divertimos de lo lindo en las lanchas de choque, y el bobsleigh (trineo) es toda una sensación que repetimos en varias ocasiones, incluso MJ, que en al principio no tenía claro el montar, luego también repitió, eso si, las siguientes veces la relegamos tras nosotros, ya que nos hacía frenar en exceso.Descubrimos a última hora que hay 3 atracciones donde puedes recibir una ficha para jugar en una tómbola: Río de Diamantes, Los Cangrejos y el Juego de Reciclaje, así que al final nos viciamos y jugamos a las 2 primeras en varias ocasiones, ¡todo un reto!.En Formula Viva y el Minirally demostramos nuestra habilidad para conducir, pero en muchos casos depedías del vehículo que te tocasa, que no se quedase parado en medio de la pista, como nos pasó a Laura y a mi.Y las niñas se refrescaron en el Laberinto de Agua, mientras yo me tiraba por la Gran Tirolina, que tiene un aterrizaje un tanto excalofriante, ya que se llega a coger bastante velocidad. El mayor problema es la comida, ya que no dejan entrar alimentos de fuera (en otro tipo de parque directamente no habría aceptado el ir, pero a este le tenía ganas), por lo que tuvimos que hacer cola y comprarnos un menú de allí (pollo con patatas y ensalada) que finalmente no resultó malo del todo.
A las 20:00 cierran el parque, así que sin prisa pero sin pausa y tras un granizado de limón como refrigerio nos vamos a la AC, y de allí ponemos rumbo nuevamente a Cascante, donde tras la cena y un poco de cine familiar nos vamos a la cama. Finalmente el cielo deja caer toda su furia que nos deja la AC limpia como los chorros del oro.
Una nueva noche tranquila y nos levantamos sin prisa, tras desayunar Laura y yo nos vamos a inspeccionar unas pistas deportivas detras del Termolúdico, y son estupendas, nos damos una vuelta a la pista de atletismo y nos hechamos unas canastas en la pista de baloncesto, además de practicar un poco el toque de voley, a las 12:00 estamos ya cansados y pensamos que es hora de hacer algo de turismo, aunque las niñas no opinan lo mismo. Ponemos rumbo a Tudela, a poco más de 15 minutos y buscamos un sitio tranquilo donde aparcar y encontramos un buen parking público en la avenida de Argentina, sobre el número 22, un parking amplio y con sitio de sobra, próximo a la avenida de las Merindades. De allí nos vamos andando hasta el centro urbano, el cual por un despiste nos cuesta bastante encontrar, y descubrimos un bonito casco urbano muy tradicional, con una enorme catedral y unas casonas nobles muy aparentes. Ya era hora de regresar, pero no sin tomarnos un refrigerio,así que de camino al parking paramos en la plaza de los Fueros donde nos tomamos unas claras y descubrimos que, para otra vez, es mejor tomarnoslas en Cascante, ya que Tudela abusa del turismo.
Después de comer, una recogida rápida, limpieza de depósitos y rumbo al hogar, nuevamente vía Olvega, y antes de darnos cuenta estabamos nuevamente en nuestro hogar y con una MJ felíz como una perdíz de habernos acompañado.
Resumen:
Fechas: del vie. 1.Junio al dom. 3.Junio 2012
Zonas visitadas: Senda Viva y Tudela
Noches: 2
Pernoctas: Área Cascante x 2
Km(ida y vuelta): 750 km
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